Glasgow es una ciudad de menos de 600.000 habitantes, pero con ello se convierte en la tercera población más grande de todo el Reino Unido por detrás de Londres y Birmingham. Si a la gente le dices Glasgow, te responderán: "¿Rangers or Celtic?". La ciudad se paraliza ante el Old Firm, el duelo entre los dos equipos más poderosos del país y que ya cuenta con 375 enfrentamientos. Es un partido que significa algo más que la rivalidad entre dos cuadros de la misma ciudad, es la lucha de dos ideas de concebir la realidad y la religión. Pero a la sombra del Celtic-Rangers hay otro equipo. El tercer, y último, conjunto profesional de la ciudad, el Partick Thistle Football Club. Su fundación se produjo en 1876 en Partick, un área de la ciudad de Glasgow, pero se trasladó en 1909 hasta Maryhill, otra zona de la ciudad donde siguió creciendo y tratando de luchar contra los todopoderosos Celtic y Rangers.Entre 1940 y 1970 el Partick Thistle vivió sus mejores años, con tres subcampeonatos de la Scottish Premier League en 1948, 1954 y 1963, así como un título de la Scottish League Cup en 1972. Años antes logró su seg
undo y último título, la Scottish Cup en 1921 y un subcampeonato en 1930. La última aparición de los Jags en la élite fue en la campaña 2003/2004, en la que concluyeron colistas a ocho puntos de la salvación y se fueron a la First Division. Pero al año siguiente la cosa fue aún más sorprendente, ya que ocuparon la penúltima plaza y descendieron a la Division Two, en un ciclo nefasto para el Partick Thistle que acabó con descensos consecutivos. En la campaña 2005/2006, el tercer club de Glasgow tenía la obligación de ascender para tratar de volver al sitio de donde nunca tuvo que irse. Y pese a un año algo irregular, los rojigualdos fueron cuartos y accedieron al playoff de ascenso, consiguiendo una plaza en la First Division. Las dos campañas siguientes fueron de asentamiento del Partick Thistle en la categoría, pero desde el verano de 2008 se produjo un cambio a mejor que elevó las prestaciones del equipo.Con Ian McCall en el banquillo, que cogió las riendas del club en 2007 tras entrenar en el Queen of the South, la campaña 2008/2009 fue magnífica y el club estuvo a punto de retornar a la Premier League cinco años después, pero terminaron segundos a diez puntos del St. Johnstone, con el que ganaron un enfrentamiento (4-0), empataron dos y cayeron en uno, pero el rendimiento en el resto de encuentros dejó a los de Glasgow con la miel en los labios. Ese año además concluyó con la nominaci
ón del centrocampista del Partick Thistle Gary Harkins a Player of the Year. Esta mención hizo que este verano el Dundee F.C. se lo llevará a un club rival donde este año ya lleva siete goles en sus 15 encuentros disputados y son segundos empatados a puntos con el Queen of South en a lucha por el ascenso. Esta semana el Partick Thistle se enfrenta al Inverness en casa, con el que está empatado a puntos, pero a la semana que viene Harkins (en la imagen con la camiseta de su antiguo club) se enfrenta ante su pasado, en el partido que se disputará Firhill Stadium de Glasgow y habrá que ver el recibimiento que tiene. Pero lo más importante, si el Partick enlaza dos triunfos seguidos estaría en una gran disposición de lograr el ascenso a la Premier League y poder entrometerse en el Old Firm, y quizás dentro de unos años haya que encontrar una denominación a los enfrentamientos entre el Partick Thistle frente al Celtic o el Rangers. 





Curiosa historia la que tiene la familia Kranjčar. Actualmente Niko, el entusiasta mediapunta surgido de la cantera del Dinamo de Zagreb lucha por meter al Tottenham en la Champions League, pero su padre puso los cimientos de su carrera mediante consejos y oportunidades. Tras sustituir a Otto Baric en 2004, Zlatko Kranjčar no dudó en llamar a su hijo, que hasta ese momento triunfaba en la sub-21, y ponerlo directamente en el once titular de los ajedrezados. La gente polemizó sobre si esta oportunidad llegaba por los lazos familiares o por la calidad del joven Kranjčar. Pero el tiempo dio la razón a Niko, pero mucho más a Zlatko. Mientras el hijo se pasea por Buckingham Palace o Hyde Park, su padre intenta sobrevivir por la peligrosa Teherán.



s, Eurosport), capital de Sudán, no tiene precedentes en los últimos años. Sin duda, una batalla (esperemos que sólo deportiva sobre el campo) que enfrenta a Egipto y Argelia en un duelo a cara o cruz por la última plaza africana en el Mundial 2010. La expectación es máxima, y el estadio de Al Merreikh estará protegido por 15.000 policías, por los 35.000 osados y valientes aficionados que se han atrevido a marcarse este viaje que tiene todos los visos de acabar en reyertas, cargas y vandalismo por parte del conjunto que caiga esta tarde. Uno de los mayores temores son los enfrentamientos entre ambas aficiones, que ya se vieron patentes la semana pasada cuando la expedición argelina llegó a El Cairo y el autobús fue apedreado y varios jugadores recibieron el impacto de los proyectiles con sus consiguientes brechas y heridas. 







